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Euríbor2,855 %· media de julio de 2026

Hipoteca fija o variable: cuál conviene y por qué

  • Actualizado el
  • 3 min de lectura

La discusión suele plantearse mal. No se trata de adivinar qué hará el euríbor en 2032, porque eso no lo sabe nadie: se trata de decidir cuánta incertidumbre puede aguantar tu presupuesto durante los próximos treinta años.

La diferencia, en una línea

En la fija pagas un poco más a cambio de saber exactamente cuánto pagarás siempre. En la variable pagas lo que diga el euríbor cada seis o doce meses, y el diferencial es lo único que no cambia.

Los números de hoy

En julio de 2026 el euríbor a 12 meses está en el 2,855 %. Las fijas se están firmando entre el 2,30 % y el 2,75 % con bonificaciones, y las variables competitivas rondan euríbor + 0,60 %, es decir un 3,46 % aplicado hoy.

Hipoteca de 150.000 € a 30 años
TipoInterés aplicadoCuotaIntereses totales
Fija2,60 %600,51 €66.183 €
Variable (euríbor + 0,60 %)3,46 %670,22 €91.281 €

Con los tipos de hoy la fija sale más barata, y por eso se está firmando mucha más fija que variable. Eso no siempre ha sido así: en 2021, con el euríbor en negativo, la variable ganaba de calle.

Lo que de verdad se está comprando

Una hipoteca fija es un seguro. Pagas una prima —el tipo algo más alto— para que el banco asuma el riesgo de que los tipos suban. Si suben, ganas tú; si bajan, gana el banco.

La pregunta útil no es «¿cuál sale mejor?», sino «¿qué pasaría si el euríbor volviera al 4 %?». Con esos 150.000 € a 30 años y un diferencial del 0,60 %, la cuota pasaría de 670 € a 769 €: 99 € más al mes, todos los meses.

Haz la prueba de resistencia

Si tu presupuesto no aguanta que la cuota suba un 20 %, la variable no es para ti aunque hoy salga más barata. No es una cuestión de previsiones: es de margen.

Cuándo tiene sentido la variable

  • Cuando el plazo es corto. A 15 años el riesgo se concentra en menos tiempo y hay menos margen para que el euríbor te pille arriba.
  • Cuando piensas amortizar rápido. Si vas a devolverla en diez años, la variable suele salir mejor.
  • Cuando tienes colchón. Si una subida de 150 € al mes no te descoloca, el ahorro esperado a largo plazo juega a tu favor.
  • Cuando el diferencial es muy bajo. Por debajo de euríbor + 0,50 % la variable es difícil de batir en un ciclo completo.

Cuándo tiene sentido la fija

  • Cuando la cuota va justa respecto a tus ingresos. Si estás cerca del 35 % de esfuerzo, la tranquilidad vale la prima.
  • Cuando el plazo es largo. A 30 años pasan muchas cosas, y la fija elimina la variable más difícil de prever.
  • Cuando eres el único ingreso de la casa o tu trabajo es inestable.
  • Cuando duermes mal. No es una broma: hay gente que revisa el euríbor cada mes durante veinte años, y eso también es un coste.

¿Se puede cambiar después?

Sí, de dos formas. Una novación, negociando con tu propio banco, o una subrogación, llevándote la hipoteca a otro. La Ley 5/2019 abarató mucho el cambio de variable a fija: la comisión está limitada al 0,05 % durante los tres primeros años y desaparece después. Y si en la novación no se amortiza capital, no pueden cobrarte nada.

Es decir, elegir variable hoy no te ata para siempre. Pero cambiar cuesta tiempo, papeleo y una tasación nueva si es subrogación, así que tampoco conviene contar con ello como plan A.

Compara las dos con tus datos

Elige fija o variable en la calculadora y mira los escenarios: en variable verás qué pasa con tu cuota si el euríbor sube un punto.

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